La leche materna es el alimento principal para nuestros hijos hasta los 6 meses, en esta edad cumple todas sus necesidades nutritivas. En su defecto, o si no has decidido por esta opción, la leche artificial la sustituirá hasta esta fecha.

A partir de los 6 meses, la lactancia exclusiva materna o artificial no es suficiente y habrá que introducir otros alimentos distintos de la leche (alimentación complementaria). De todos modos hemos de saber que la leche, a ser posible materna, seguirá siendo la fuente principal de alimentación hasta el año.

   ¿Qué alimentos deberemos introducir?

Entre los 6 y los 12 meses se pueden introducir prácticamente todos los alimentos siempre de uno en uno separando la introducción de cada nuevo alimento unos 3 días para observar posibles alergias y para que el niño se acostumbre a cada sabor. La excepción son la leche entera y la miel (ambos no antes de los 12 meses) y los frutos secos (no antes de los 3 años por el riesgo de atragantamiento).

Lo ideal es, en cuanto el niño sea capaz de sentarse sobre los 6-7 meses, poner al niño en su trona junto a los padres, coincidiendo con la comida familiar. A esta edad están capacitados para comer con cuchara.

A los 8 meses los niños pueden comenzar a masticar y tragar alimentos triturados en pequeñas porciones. A los 9-12 meses los niños tienen habilidad manual para comer por sí mismos y beber de un vaso con las dos manos. Pueden comer los alimentos preparados para el resto de la familia con sólo pequeñas adaptaciones. Por ejemplo cortados en trozos pequeños y comer con la cuchara o con los dedos.

Ofreceremos agua desde el momento en que comience con alimentación complementaria.

CEREALES

Aportan calorías en forma de hidratos de carbono. Los hay sin gluten (arroz, maíz, mijo y tapioca) y con gluten (trigo, cebada, avena y centeno). Hoy en día, se recomienda la introducción de los cereales con gluten en pequeñas cantidades y, a ser posible, mientras se continúa con la lactancia materna para prevenir la enfermedad celíaca.

Una manera fácil de iniciar el contacto es poner un poco de ralladura de pan en los purés.

VERDURAS Y HORTALIZAS

Es importante aportar vegetales variados, a ser posible de temporada y hervirlos con poca cantidad de agua, cocinarlos al vapor o en olla a presión para no perder vitaminas. No conservar más de 24 horas en la nevera.

FRUTAS

La fruta hay que intentar que sea de temporada y si se administra exprimida, no retrasar su consumo porque la vitamina C se pierde por oxidación. Evitar los zumos comerciales por su alto contenido en azúcares. Por otro lado hemos de saber que administrar el zumo de fruta en biberón aumenta el riesgo de caries. Se puede administrar en papilla, compota, con redecilla o aplastándola bien con un tenedor.

CARNE Y PESCADO

Es importante su consumo casi a diario en pequeñas cantidades. Los ácidos grasos que hay en el pescado azul son importantes para el desarrollo neuronal. Las vísceras no se recomiendan por su alto contenido en grasa y el riesgo de contaminación por tóxicos, hormonas y parásitos.

HUEVOS

Deben comerse siempre cocidos por el riesgo de contaminación por Salmonella y para que la clara se digiera mejor y comenzar con pequeñas cantidades para observar posibles alergias.

LEGUMBRES

Se deben iniciar su consumo sin piel para evitar flatulencia. Son ricas en hierro y fibra.

LECHE Y DERIVADOS:

Se recomiendan dar entre 300-500ml de leche y derivados al día entre los 6 a 12 meses de vida. La leche materna es el alimento que cumple con la mayoría de los nutrientes necesarios. Si es leche artificial se recomiendan continuar con la Leche de continuación 1 hasta el año. Hay niños que no toleran la leche artificial por alergia o intolerancia a la las proteínas de leche de vaca. En estos casos optamos por leches hidrolizadas o vegetales.

No se debe añadir azúcar o sal a las comidas hasta el año de edad.

Por último decir que es habitual que al inicio, el bebé tome tan sólo escasas cucharadas, aceptando poco a poco mayor cantidad de alimentos. Se recomienda un ambiente agradable y tranquilo en el momento de la comida sin obligar a comer al niño y sin chantajes emocionales así garantizaremos unos buenos hábitos alimenticios.

Pedro Camacho
www.colicolactantetalavera.es
Diplomado Universitario en Enfermería
Osteópata Craneosacral por The Upledger Institute (España),
Terapeuta del Método Rubio para el tratamiento del cólico del lactante
Miembro del Comité de Lactancia Multidisciplinar del Hospital Nuestra Sra. del Prado de Talavera de la Reina (Toledo).